Las Herramientas TIC son una pieza clave en nuestros dias ya que todos estamos familiarizados con las extravagantes promesas de la tecnología: Hará a nuestros estudiantes más inteligentes… y lo hará más rápido y más barato que nunca. Además, la promesa sugiere que este milagro ocurrirá casi por ósmosis. Sólo tenemos que colocar un ordenador en una habitación, apartarnos y ver cómo se produce la magia. ¡Si la vida fuera tan simple y el aprendizaje tan fácil!

Aquellos de nosotros que recordamos los años 80, cuando los ordenadores entraron por primera vez en nuestras aulas, probablemente también recordamos una gran cantidad de software malo. Como educadores, no estábamos familiarizados con la tecnología y no estábamos seguros de sus posibilidades. Así que dimos un paso atrás y dejamos que los desarrolladores de software, los vendedores de hardware y otros técnicos definieran no sólo lo que podíamos comprar sino también cómo se utilizarían esos productos. En muchos sentidos, la tecnología impulsó el proceso educativo. ¿Y adivinen qué? No funcionó muy bien!

Ahora, hemos entrado en una era en la que la tecnología ya no es una novedad intimidante. Su uso en los negocios y la industria es aceptado y esperado. Y la presión abunda – desde el gobierno federal, desde los consejos escolares locales, y ciertamente desde la prensa popular – para que los educadores se suban a bordo y se aseguren de que los estudiantes se conviertan en expertos en tecnología.

¿Pero es suficiente la mera habilidad tecnológica?

¿Qué son las herramientas TIC?

Las TIC son herramientas que representan las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Se definen, para el propósito de este articulo, como un conjunto diverso de herramientas y recursos tecnológicos utilizados para comunicar, y para crear, difundir, almacenar y gestionar información.  Estas tecnologías incluyen computadoras, Internet, tecnologías de radiodifusión (radio y televisión) y teléfonos.

La radio y la televisión se han utilizado durante más de cuarenta años para el aprendizaje abierto y a distancia, aunque la prensa sigue siendo el mecanismo de enseñanza más barato, más accesible y, por lo tanto, más dominante.

Las TIC son herramientas que representan las Tecnologías de la Información y la Comunicación.

Las Herramientas tecnológicas una gran oportunidad

La tecnología es una herramienta que puede cambiar la naturaleza del aprendizaje.

En primer lugar, los educadores quieren que los estudiantes aprendan. Ciertamente no es suficiente decir a los educadores que necesitan usar las cajas y cables que han invadido sus escuelas simplemente porque son caras o porque los estudiantes necesitan saber cómo usar el último widget. Si está claro que las herramientas tecnológicas les ayudarán a alcanzar ese objetivo, los educadores utilizarán esas herramientas.

El mundo real no se divide en disciplinas académicas discretas. He escuchado a varios profesores decir que les gustaría poder cambiar la forma en que enseñan – para encontrar maneras de implementar lecciones multidisciplinarias basadas en proyectos. Pensemos en cómo podría ocurrir eso cuando la tecnología se utilice para apoyar el aprendizaje.

La tecnología se presta a la exploración. Pero antes de que la tecnología pueda ser usada efectivamente, la exploración debe ser valorada como importante tanto para la enseñanza como para el aprendizaje. En un aula rica en tecnología, los estudiantes podrían buscar información en la Web, analizar el agua de los ríos, graficar los resultados y registrar lo que han aprendido en la computadora.

En tal entorno, la adquisición de contenido cambia de un proceso estático a uno de definición de objetivos que los alumnos desean perseguir. Los estudiantes son activos, en lugar de pasivos – produciendo conocimiento y presentando ese conocimiento en una variedad de formatos.

En tal entorno, los educadores pueden fomentar una diversidad de resultados en lugar de insistir en una sola respuesta correcta. Pueden evaluar el aprendizaje de múltiples maneras, en lugar de depender predominantemente de los tradicionales exámenes de papel y lápiz. Y, lo que es quizás más importante, los maestros y estudiantes pueden pasar de realizar esfuerzos individuales a formar parte de equipos de aprendizaje, que pueden incluir a estudiantes de todo el mundo.

Por supuesto, el aprendizaje activo rara vez es un proceso limpio y ordenado. Los estudiantes que participan en tal proceso pueden crear aulas ocupadas, ruidosas y desordenadas. Es importante reconocer que este tipo de aprendizaje requiere práctica, tanto para el profesor como para los estudiantes.

Las actividades y los entornos de aprendizaje deben ser cuidadosamente guiados y estructurados para que los estudiantes se involucren plenamente en su aprendizaje. Los estudiantes deben aprender que la exploración no significa simplemente ir por ahí haciendo lo que quieren y terminar quién sabe dónde. Los educadores deben reconocer que si los estudiantes están investigando y haciendo preguntas, escribiendo sobre lo que están aprendiendo y haciendo esas cosas en un contexto auténtico, entonces están aprendiendo a leer y escribir y a pensar.

En un aula rica en herramientas TIC, los estudiantes no “aprenden” tecnología. La tecnología simplemente proporciona las herramientas para ser usadas para un aprendizaje auténtico. Es un medio, no un fin.

La tecnología proporciona a los educadores la oportunidad de pasar de simplemente racionalizar la forma en que las cosas siempre se han hecho a imaginar realmente las cosas que les gustaría hacer.

El rol de la tecnología en la educación

El aprendizaje con herramientas TIC se ha convertido en algo esencial en las escuelas de hoy en día. En todo el mundo, los gobiernos, los sistemas educativos, los investigadores, los dirigentes escolares, los maestros y los padres consideran que la tecnología es una parte fundamental de la educación de los niños.

En algunos paises, se reconoce que los avances en la tecnología influyen en la forma en que las personas crean, comparten, utilizan y desarrollan la información en la sociedad, y que los jóvenes deben estar altamente capacitados para utilizar las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC).

Esta aspiración educativa es una piedra angular de la Declaración de Melbourne sobre los objetivos para los jóvenes (MCEETYA, 2008) y la competencia en materia de TIC se realiza como una de las capacidades generales del plan de estudios (ACARA, 2011). El desarrollo de los conocimientos y aptitudes de los estudiantes en relación con las TIC en los años escolares constituye una base importante para el futuro. También proporciona igualdad de oportunidades, independientemente de los antecedentes. Los comentarios sociales generales y la prensa popular tienden a generalizar acerca de los jóvenes, su acceso a la tecnología y su uso.

La literatura reciente ha cuestionado estos supuestos y reconoce que, aunque los estudiantes de hoy en día pueden haber nacido en un mundo tecnológicamente rico, es posible que no sean ávidos y hábiles usuarios de la tecnología (Bennett, Maton & Kervin, 2008). Además, se reconoce que el mero hecho de proporcionar acceso a la tecnología no es suficiente. Es importante que todos los estudiantes desarrollen de manera significativa los conocimientos y aptitudes basados en la tecnología, a fin de evitar el fenómeno conocido como “brecha digital de segundo nivel”, por el cual las personas tienen aptitudes drásticamente diferenciadas, que a su vez influyen en la forma en que las personas participan en la sociedad.